Publicar anuncio

LA GRAN POLLA DE MI HERMANO

Hola me llamo Andrea, la siguiente historia es real al 100% solo he cambiado los nombres.
Un relato erótico Anónimo publicado el 18/03/2007, con 31.671 lecturas hasta la fecha

Hola me llamo Andrea, la siguiente historia es real al 100% solo he cambiado los nombres.

Ocurrió hace 5 años en mi despedida de soltera, por aquel entonces tenía 28 años y tenia un hermano de 18 años, diez menor que yo, llamado Daniel, fue un error de mis padres cuando ya se pensaban que sería hija única pero al final tuvieron un hijo cuando menos se lo esperaban. Yo soy mediana, 1,70, tetas medianas preciosas, guapa, morena, media melena un poco rizada y un buen culo, redondito.

Con mi actual marido siempre hemos practicado toda clase de cosas en la cama, sexo oral, anal, le he dejado que se corra en mi boca, vamos que me gusta el sexo, antes de casarnos también lo practicábamos de todas las formas posibles, aunque he de reconocer que es con el único que lo había hecho, llevaba 7 años con él, desde los 20 y la única polla que había disfrutado.

Mi hermano Daniel, cuando ocurrió la historia era como yo de alto, ahora me saca unos centímetros, moreno, delgado, muy guapo, era una época en la que tenia mucho éxito con las chicas, ahora tiene novia formal, Cristina que es la misma que tenia cuando sucedió la historia, pero parece ser que su cualidad más destacada la tenia oculta, al parecer tenia una gran polla.

Esto no lo sabía de seguro, pero corría el rumor por la urbanización donde vivimos, ya sabéis que estas cosas van de boca en boca, muchos de sus amigos le llamaban en broma que si bombero por la manguera, que si trípode, don quijote, toda esa clase de cosas, él jugaba en un equipo de fútbol – sala y al parecer en la ducha destacaba bastante, esto me llegaba a mi de rumores de otras amigas mías pero yo no lo daba la menor importancia. Cuando le veía en la piscina tenia un gran paquete, pero yo tampoco me fijaba mucho, al fin y al cabo era mi hermano.

Bueno pues en la despedida de soltera mía, pues lo típico, estuvimos en una sala de strip tease para chicas, el boy me subió con él al escenario, hicimos un baile, lo de siempre, al llegar a casa estaba Daniel que había ido con los chicos a la despedida con una borrachera terrible, abajo en el portal, apenas le sujetaba un amigo suyo, yo iba con mi amiga Marta vecina mía, una rubita de grandes tetas y muy guapa, la pierde que tiene el culo un poco gordo, nos acercamos donde estaban ellos – anda trae que ya le subimos nosotras, le dije a su amigo – si , espera que te ayudo, dijo Marta – como se enteren mis padres, me cae encima la última bronca antes de casarme, joder con el mono este como pesa y eso que está delgado

Entre Marta y yo lo arrastramos hasta casa por el ascensor y el portal como pudimos, su amigo nos ayudó un poco, al llegar a casa, la dije a Marta que lo lleváramos hasta la habitación, Al llegar allí pude ver que tenia los pantalones asquerosamente sucios, no se si se era barro, o había devuelto, estaban bastante húmedos, no podía dejarle dormir así – hay que quitarle los pantalones, la dije a Marta – a ver como lo hacemos.

Le desabrochamos el pantalón que era de botones, yo le sostenía en alto y Marta le intentaba retirar los pantalones, al quitárselos como pudimos se quedó en calzoncillos, eran de estos tipo bóxer de Klein negros, se le notaba a través de ellos un gran paquete – vaya paquete que tiene tu hermano, dijo Marta – no me había fijado – a ver si van a ser verdad los rumores que corren por ahí, ya sabes que cuando el río suena agua lleva – anda no seas mala – la verdad es que está es la oportunidad de comprobarlo, por favor déjame hacerlo, tu si quieres no mires – pero tía , si está mamádisimo.

Mi hermano estaba en esa fase que no está dormido pero que no tiene ni idea donde está, no se daba cuenta ni donde estaba, tenía los ojos un poco abiertos completamente rojos.

- pero solo un momento – vale – avísame cuando hayas acabado

Marta bajó un poco el slip y salió una gran polla – JODER! , Exclamó Marta – Que pasa? – Mira tía.

Giré la cabeza y me encontré con una polla descomunal y eso que estaba fl&aacute

;cida, Marta sostenía el calzoncillo hacia abajo – cuanto debe medir? – No se tía, venga déjala que estoy muy nerviosa – Espera un momento, trae un metro – Pero estas loca!!!! – Venga date prisa

Salí de la habitación y aparecí al minuto con un metro de la costura de mi madre – toma mídesela tú – trae para acá

Cogió desde la base por los pelos púbicos hasta el final y midió 16 cms en reposo – joder si pudiera medirla cuando la tuviera tiesa – estás salida – y tú que? Que no has dejado de mirársela a tu hermano – donde quieres que mire? – Mira, déjate de bobadas, voy a ver si se le pone dura.

Se la agarró y se puso a meneársela, muy suavecito de arriba para abajo, mi hermano con cara de borracho total, parecía que lo disfrutaba , porque su polla empezaba a reaccionar – se le está poniendo dura Andrea, mira – joder vaya polla que se gasta mi hermano – todavía no está tiesa del todo, está un poco blandita, habrá que ayudarle un poco más

Y se agachó y se la metió en la boca, que manera de chupar, la polla de mi hermano seguía creciendo, era increíble, apenas la entraba hasta la mitad de la boca, me estaba poniendo cachondisima , viendo aquella polla totalmente ensalivada. Marta se la sacó de la boca, la polla estaba dura como un garrote, Marta se la sujetaba – como le cuentes esto a alguien te mato, me dijo – si, ni que a mi me hiciera gracia contar esto – vamos a medírsela, yo se la sujeto y tu la mides.

Cogí el metro y se lo puse a lo largo de la polla dura, joder que excitación, le estaba tocando la polla a mi hermano, al fin llegó el metro a su capullo, total 25 CENTÍMETROS DE POLLA! dura como una piedra, no era una polla delgada sino muy bien proporcionada, a duras penas su piel le aguantaba todo el capullo rojo que luchaba por salirse. Marta se la sujetaba con las dos manos y todavía sobresalía un cacho de polla

- bueno tía que me tengo que ir, dijo Marta guardando la polla a duras penas en el calzón – te acompaño a la puerta – me he quedado de piedra con esa polla y encima que excitada me he puesto – ya te dije que no empezaras – jajaja y lo bien que lo hemos pasado que?, bueno hasta mañana

Marta salió de casa, yo fui de nuevo a la habitación a poner el pijama a mi hermano e irme a dormir, cuando llegué a su cuarto todavía unos 10 cms de polla sobresalían por encima del calzón, estaba muy pero que muy nerviosa, no podía dejar de temblar y a la vez tenia una gran excitación, le quité la camisa y le puse el pijama de arriba, luego el pantalón como pude, Daniel hacia lo que le mandaba a duras penas pero seguro que ni se enteraba de quien le daba las ordenes, en todo el proceso, su polla siguió completamente tiesa, sobresalía por encima del pijama – una última miradita me dije

Le bajé un poco el pantalón y salió el monstruo otra vez, ahora si que se la agarré bien, estaba caliente y palpitaba, se notaban todas sus venas, no tenia nada que ver con la polla de mi marido, cuatro dedos más pequeña y más delgada, empecé a subir y bajar en aquel falo, con la otra mano le sujetaba el pijama, no podía dejar de mirar como su capullo salía y entraba en su piel, mi hermano suspiraba incluso pegó un gemido que me asustó y se la solté, pero me di cuenta de que no se enteraba de nada, estaba medio dormido y yo creo que de la borrachera la tenia casi anestesiada la polla.

Me vino a la memoria la imagen de Marta comiendo esa gran polla, joder que excitación, en la habitación de mi hermano con su pollón en la mano, ¿que estaba haciendo?, estaba loca, le eché la culpa al alcohol que yo también llevaba encima y a la terrible mezcla de miedo y excitación pero me agachée y engullí la polla de mi hermano – ahhhhh dijo mi hermano – tranquilo le dije acariciándole la cara, duérmete

Yo seguí a lo mío, estaba súper caliente la polla, le había salido un liquidillo blanco en la punta, a duras penas me podía meter la mitad en la boca, hice un esfuerzo, me clavé un poco en la garganta, un poco más, me dieron arcadas, ya no podía meter más, todavía quedaba un poquito de polla, el coño me chorreaba como una fuente, me metí la mano en mis bragas y me empecé a meter dos dedos en el coño mientras se la chupaba a mi hermano, joder que excitación, me la sacaba de la boca y la volvía a mirar, ¡que polla!, ¡que ca

pullo!, me entretuve un rato con él, pensé que era hora de irme a la cama, pero que calentón llevaba, recuerdo que nunca he estado tan caliente como ese día

Entonces mi hermano mentó a su novia – muy bien Cristina sigue así, así

No sabia que hacer Dani pensaba que era su novia la que se la estaba mamando, vaya cogorza que llevaba el pobre.

Me puse de pie recuerdo que llevaba una minifalda de cuadros por encima de las rodillas con unas botas altas, no llevaba medias porque era verano, desde allí me quedé observando a mi hermano con la polla todo tiesa – que quieres Dani?, le dije al oído agachándome en la cabecera de su cama – que sigas Cris – ¿te gusta esto?, le dije mientras se la cogí y se la meneaba.

Él no podía ni abrir los ojos casi, los abría tímidamente pero estoy segura que no reconocía nada, soltó un tímido – siii, ahh.

- tranquilo cariño, le dije dándole un beso en la mejilla.

No podía más el coño me iba a reventar, estaba a mil. Escurría patas abajo, estaba completamente húmeda, me levante la falda un poco y me puse encima de él, como para cabalgarlo, pude notar su polla a través de mis bragas, ohh, que gusto, me moví un poco y rocé con su polla en mi coño, ahhhh, me iba a correr, pero quería más, joder se trataba de mi hermano.

Me puse de pie y me quité las bragas, eran blancas, las tiré allí en la alfombra, tenían una mancha húmeda en la zona del coño, otra vez me puse encima de él, solo quería sentir unos momentos su polla al natural en mi coño, me la restregué por todo el coño, la ponía en la raja de mi culo y me movía adelante y atrás – sigue Cristina, me dijo mi hermano sin abrir apenas los ojos – te gusta cariño? – Si, un poco más.

En esto estiró la mano y me la puso encima una de mis tetas, que gusto, mi propio hermano me tocaba las tetas, ¿ que hacia?, le dejaba?, la calentura era máxima, con su polla jugueteando entre mis piernas, entonces la cogí la mano y me la metí por dentro de la camisa, tiré del sujetador hacia arriba y me empezó a sobar las tetas, estaba a punto de correrme, esa gran polla entre mis piernas, moviéndome arriba y abajo, la sentía a veces en mi entrada y pensaba como sería tener esa polla en mi coño, sabia que no tendría otra oportunidad en mi vida de disfrutar con una polla de ese tamaño y encima de mi hermano, mejor dicho no tendría otra oportunidad en mi vida de disfrutar de otra polla, me levanté un poquito y la coloqué a la entrada de mi coño, dudé unos segundos y después me dejé caer lentamente unos cms en esa polla incestuosa, lo que me provocó un gran orgasmo mientras me sacudía unos segundos solo con la puntita metida en el coño

- ahhh, dijo mi hermano, sigue Cristina – tranquilo, quieres que te folle? – Sii, fóllame vamos, fóllame.

Me seguía tocando las tetas torpemente pero eso le daba más morbo todavía, había introducido solo un poquito de polla, me dejé caer sobre ella, estaba recuperada del orgasmo, ya me tocaba el fondo y todavía sobraba polla, empujé al máximo, me iba a partir la polla, después empecé un sube y baja maravilloso, me sacó la mano de las tetas y le chupé el dedo a mi hermano, estaba a puntito de tener otro orgasmo, ya me venia – ahhhhhh, siiiiiiiii, que buenoooooooooo, ahhhhhhhhhhh, ufuuuuuuuuffffffff!!!!!

De repente a mi hermano le oigo mascullar algo muy bajito algo como – te lo voy a echar todo dentro, tómalo

Me la saqué y empecé a frotarme el clítoris con el capullo de su polla con mucha fuerza lo que provocó que nos corriéramos los dos a la vez – tomaaaaaaaaa, Crisssssssss, cariño , te quiero – échamelo todo, Dani, córrete en mi coño. ahhhhhhh, siiiiiiiiii

Su pollón comenzó a escupir leche sobre mi coño , clítoris, pelitos del coño, mientras se la acababa de menear despacito, para cuando acabo , me quité de encima, yo creo que ya se había dormido, limpié todo bien y me fui a mi cuarto todavía nerviosa de lo que acababa de suceder y por si recordaba algo mañana, en el cuarto me hice otro dedo recordando lo sucedido.

Al día siguiente me preguntó si Cristina había estado en casa ayer por la noche y le dije que no – no sé lo habré soñado, dijo mi hermano, ¡per

o que bien lo pasé!…

Ese fue el encuentro que tuve con la polla de mi hermano, yo no lo vi como algo incestuoso sino una manera de disfrutar esa gran polla.

Ahora estoy felizmente casada y tengo una niña, todavía me acuerdo de esta historia y muchas veces me masturbo pensando en ella, el otro día estuve con Marta que me comentó que ella también se acuerda del tema, de hecho tiene un novio mulato que según ella tiene una gran polla, como la de Daniel.

Me encantaría recibir comentarios de este relato en mi correo.

Autor: Andrea elculodecristina (arroba) hotmail.com


Un relato erótico Anónimo publicado el 18/03/2007, con 31.671 lecturas hasta la fecha