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La rendición de Johana parte 4.

Así es, la cabrona de Johana no ha querido corresponder a mis atenciones así que he decidido preparle algo inolvidable, algo que la estremezca verdaderamente
Un relato erótico de Angelica publicado el 05/05/2013, con 36.385 lecturas hasta la fecha

De inmediato abrase tiernamente a Johana e impedí que la violasen y la ultrajaran esos malvivientes,

-Después de todo no soy tan malo como creías, le dije al Viejo Brutus,

Que se me quedo viendo con cara de asombrado y a la vez como renuente, sin embargo sabía que así era el negocio.

Uno puede comprar a la chica que a uno se le antoje.

La bella Johana así desnuda como estaba se lanzó a mis brazos y me beso tiernamente a lo cual le respondí de igual manera, besándola en su boca.

Hoy día estoy casado felizmente con ella, y solo yo puedo estar en su cama, por cierto, con mi antigua esposa Tania nunca tuve más sexo, y ahora prefiero llamarla mi amiga o mi amante, pero la mantengo cautiva, nunca la dejo disfrutar de la vida sin mí acompañándola, y no tiene ninguna clase de privilegios, y nunca la protejo, casi nunca voy a ayudarla y casi no me ve desde aquel día.

Pero…

A pesar de todo lo anterior y ofrecerle todo cuanto estuvo a mi alcance a mi mujercita Johana ni por nada la complacía, y todo por haberme bajado de mi fino cuarto para tratar de salvar a Johana; con el tiempo me aburrió y nunca pudo tener relaciones sexuales, se empezó a portar de nuevo muy engreída, cada vez que me le trataba de acercar; a veces le pedía que tuviéramos relaciones y nunca hizo lo que le pedía.

Así que decidí darle una lección inolvidable, a esta ingrata, si no quería nada conmigo, ahora lo tendría a la fuerza con dos cabrones, conmigo trabajan desde hace algún tiempo dos hombres de color, y bastante fuertes como mis guardaespaldas, así que decidí regresar con mi amante Tania; la rubia exuberante que ya no viviría a mi lado jamás, y esta vez le pedí que fuera a mi casa a presenciar el show, que le había preparado a Johana.

Le hable muy de mañana a su celular y la cite a, medio día en mi casa, le ordene firmemente que solamente llevara lencería negra, y le ordene que antes fuera al salón de belleza y que la quería ver putisima para mí, muy maquillada y peinada muy puta, y viniera a mi mansión solo con un baby doll puesto, una tanga y zapatillas negras, y alguna bisutería barata, ah y que se cubriera con un abrigo.

Cuando llego mi sirvienta la hizo pasar a mi cuarto oscuro como yo le llamo.

-Aquí estoy papi, me dijo Tania con voz suave.

-Hola Tania, pasa mi reyna, y quítate el abrigo puta.

De inmediato Tania se quitó su abrigo que dejo caer al suelo, y quedo hermosa, divina, sus tetas espectaculares y su ridículo vestidito que le quedaba a media nalga, enmarcaban sus piernotas güeras y un par de nalgas preciosas; estaba prácticamente desnuda, y apestando a loción de puta barata, su piel tan blanca y su contorneado cuerpo cubierto solo con su chiki baby doll negro y su tanguita fina de encajes de rosas, de hilo dental, y zapatillas; todo en color negro que hacia un delicioso contraste con su piel tan blanca, su cabello rubio reposaba sobre sus senos turgentes, que quedaban vulgarmente expuestos.

-Siéntate en mis piernas princesa te tengo preparado un show, le dije a Tania mientras me sentaba en una silla.

-¿Recuerdas a la vieja que saque del tugurio ese?.

-Sí, la engreída de Johana

-Así es, la cabrona no ha querido corresponder a mis atenciones así que he decidido preparle algo inolvidable, algo que la estremezca verdaderamente.

-Veras esa es su recamara, nosotros la vemos a través del cristal, pero ella no nos ve a nosotros, en breve saldrá de bañarse y veras lo que le espera, ¿ves este botón?

-Si papi dijo Tania, mientras yo sentía sus nalgotas desnudas y muy suaves sobre mi vergota que ya estaba muy dura.

-Voy a volver a oprimirlo.

Tal y como lo dijo Andrés, Johana salió de la ducha completamente desnuda,…el agua aun cubría su piel clara.

Sus tetas prominentes estaban coronadas con dos pezones anchos muy oscuros, su cintura un deleite donde se le podían ver las costillas, y sus nalgas dos bolas de carne exquisita, esperando ser usadas como unas nalgotas así se merecen, …de forma bestial.

Andrés oprimió el botón pero esta vez, fue un poco diferente para Johanita.

Entraron dos hombres mucho más altos que Johana completamente desnudos y con máscaras monstruosas, que solo dejaban ver sus ojos, su nariz y su boca, su pecho era bastante velludo, sus brazos musculosos, y cubiertos de un sudor excitante, eran de raza negra y sus piernas parecían de caballos pura sangre, sus vergas eran largas y gruesas, aun sin estar paradas, debían medir más de 18 cm; que se bamboleaban de un lado a otro.

Johana al comprender que se trataba de una violación comenzó a gritar como loca pidiendo ayuda a Andrés, el cual solo observaba atento desde su silla al tiempo que le ordenaba a Tania, se hincara a sus pies y le abriera su bragueta.

-Mámamela puta

Tania de inmediato abrió la bragueta y saco una larga polla bien marcada, que de inmediato se llevó a la boquita como nena obediente, y comenzó a succionarle cual nena con mamila de carne ardiente y empezó una mamada interminable entre la verga y las bolas de su amo Andrés.

Amárrala le dijo un cabroncete a su compañero, mientras el sacaba un grueso cinturón, y ponme a la hembra en posición, la tierna Johana de 18 años, fue amarrada de las muñecas a la cabecera de la cama y puesta boca abajo, con el rostro entre las sabanas, la cintura y las caderas arqueadas al máximo y el culo hermoso en pompa, en todo lo alto, mostrando sus hermosas piernas redondeadas y nalgas de ensueño a sus captores; era tan hermosa y presuntuosa que podía uno quedarse todo el tiempo en ese lugar admirando ese par de frondosas nalgas tan usadas y a la vez tan engreídas, como retando ser azotadas,

-Espera así no estúpido.

-Con la hebilla.

El hombre musculoso de inmediato agarro el cinturón con la hebilla hacia la victima

Johana comenzó a llorar desconsoladamente al darse cuenta de lo que planeaban hacerle y viendo su silueta vulgarmente ofrecida sin resistencia a través de los espejos de su recamara de forma lastimera comenzó a llorar sin parar.

-No por favor no lo hagan.

Y zas el primer azote cayó sobre su nalga derecha.

-noooooooooooooooooooo, ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyy grito Johana con todas sus fuerzas y de inmediato, entre sus dos verdugos comenzaron a nalguearla sin compasión y sin piedad, a Johana, hasta que las nalgas de la chica comenzaron a ponerse rojas como tomates y una de ellas comenzó a sangrar suavemente.

Espera tío, nos ha dicho que le demos un escarmiento digno de una yegua indomable, no que la matemos, así que dicho y hecho el cabron de su compañero tomo su enarbolado garrote y lo dirigió hacia la vagina de la pobre chica, y comenzó a cabalgarla salvajemente, jalándola de su pelo largo y nalgueándola a cada embestida, la panocha de Johana estaba inundada y se escuchaban sus gemidos y sollozos en todo el cuarto.

Sus dos verracos se alternaban la vagina de la tierna muchacha hasta haberla dejado completamente bañada en sudor, después de venirse uno sobre su cuerpo, otro ocupaba su lugar corrompiendo y mancillando su multiusado cuerpo ya sea con nalgadas o arañando su fina espalda, hasta arrancarle gritos de dolor a su presa, mientras el que descansaba la tomaba por la cara y la obligaba a abrir la boca para escupirle dentro, ella se lo tragaba todo, uno que otro escupitajo le caía sobre sus ojos y sus mejillas, quedando su cara como un pintoresco cuadro de Picasso.

-A ver pinche presumida, ¿quién carajo te crees, para haber rechazado al amo Andrés?, decía uno de ellos mientras Johana solo callaba y el cabron le volteaba la cara de una cachetada.

Y de inmediato volvían a penetrarla una y otra vez en su encharcada panocha mezclada de sus jugos de hembra.

-Ya no, Ya no gritaba Johana cuando su vagina estaba casi desgarrada, por las dos vergotas que la cogían sin parar, hasta que uno de ellos comenzó a orinarla en la boca y en toda su cara, al mismo tiempo que su otro compañero que al unísono comenzó a orinarla por toda su cara y su cuerpo.

El mas desgraciado dirigió sus orines a su boca y le dijo ten puta por si tenías sed, y Johana se tragó los orines del hombre casi agradecida.

Los cabrones comenzaron a empujar a Johana que se caía hacia los costados y volvía a abrirse de brazos amarrada y alzaba su nalgatorio para no caerse, supremamente y después de más de 2 horas de estarla usando a placer a la pobre chica de Johana, El que tenía la verga más grande erecta de más de unos 25 cm la clavo con todas sus fuerzas viniéndose una vez más dentro de la vagina de Johana, la chica se revolcaba de placer como loca retorciéndose descaradamente gimiendo como corderita en matadero, hasta que se desmayó.

El amo Andrés, Casi se venía en la cara y en todo el cuerpo de Tania, sonriente, contemplando la caída de la presumida muchachita que tantas veces ya se le había resistido.

Cuando fue a verla la beso suavemente y le entrego en su mano un boleto de vuelta para su ciudad, natal donde seguro ya la esperaban.

Johana solo alcanzo a decir.

-Gracias mi príncipe.

-De Nada mi reyna.


Un relato erótico de Angelica publicado el 05/05/2013, con 36.385 lecturas hasta la fecha