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MI CONCUÑADA ARDIENTE

Hola, les comento que soy mexicano y quiero contarles la historia de infidelidad de la cual fui protagonista y quiero compartirles así la experiencia de haberme cogido a mi concuña, esto por que no es algo muy usual, sin embargo fue excitante y muy cac
Un relato erótico Anónimo publicado el 29/08/2005, con 38.385 lecturas hasta la fecha

Hola, les comento que soy mexicano y quiero contarles la historia de infidelidad de la cual fui protagonista y quiero compartirles así la experiencia de haberme cogido a mi concuña, esto por que no es algo muy usual, sin embargo fue excitante y muy cachondo llevándose a cabo en México.

Realmente yo no soy un galán pero trato de verme varonil, soy de 1.82, 76 k, moreno, velludito y ni siquiera dotado pero trato de que el juego sea lo que divierta más que los juguetitos.

Ella a quien daré el nombre de Susana, físicamente era atractiva y se las describiré pues derramaba un aire de puta que no podía con el y no necesariamente al vestir o andar sino al insinuarse: poseía buenas caderas, anchas y duras, piernas gruesas y unas tetas regulares pero sus pezones me enloquecían, labios pequeñitos, y a momento de hacer el amor era entregada pero muy limitada en cuanto a fantasías e iniciativa, más bien tenia que decirle que quería hacer y eso fue lo que no me gustó.

Todo comenzó cuando me di cuenta que me excitaba el verla y al parecer se daba cuenta ya que me coqueteaba, al principio en mis fantasías y no se ni como pero la imaginaba desnuda y haciendo el amor, que me hacia sexo oral, en fin una serie de cosas hasta que no soporté las erecciones que me provocaba y le dedicaba buenas pajitas.

Finalmente decidí abordarla y estando en su casa ayudándole a cargar unas sillas le pregunté si le molestaría que la besara a lo que respondió que no, por eso, esa noche al finalizar una fiesta familiar que tuvimos, nos besamos a escondidas en su casa de manera suave y rápida por precaución, siendo esto el inicio de unas sesiones de sexo. Días después me invitó a su casa en la mañana para platicar y sentados en el sofá ya relajaditos comenzamos a platicar de cómo nos atraíamos mientras se me subió a las piernas y me ofreció sus pechos los cuales manoseé, estrujé, y les hice de todo, pero principalmente morderlos, succionar y besarlos, esa mañana, manoseé también piernas y caderas, pero mi obsesión eran sus pechos, lo cual le encantaba que hiciera, me acuerdo que me modeló una blusa negra ligera que le había comprado su esposo y le gustaba que la viera por lo que me provocaba, es decir; ver como sobresalían sus pezones y la idea de salir así a la calle lo cual a su esposo nunca le agradó. En realidad creo que le gustaba un poco el exhibicionismo pues en otra ocasión lució para mí un baby doll y algunas tangas.

En una visita rápida, solo nos besamos ya de manera apasionada, manifestando nuestros bajos deseos, le metí toda la lengua a la boca y la atraje hacia mí con fuerza para que sintiera mi pene ya tieso con tal deseo que ella me pidió ya hacer el amor, a lo que le dije que en otro d&i condón pues le gustaba al natural sentir mi verga venosa.

En seguida, ya con la verga bien tiesa, le pedí que trajera yogurt para untarle en sus tetas, entrepiernas, etc y la subí al lavabo del baño, abriéndola de piernas y penetrándola despacio, se veía su raja lubricada y entre rosa y morada, mmmhhhhh, que delicia, mientras me comía el yogurt de su cuerpo, de ahí, regresamos a la sala pero la cargué y la llevaba ensartada y caminando tomada de las piernas y ella colgándose de mi cuello y meneándose, ahí nos acostamos y la penetré en unas 5 posiciones, ella abajo, de espaldas, sentados, y una de esas, ella arriba y meneándose rico por vez primera me mamó la verga. Yo solo le di un beso en sus vellos pero nunca me dejó hacerle un oral rico. Sin embargo me provocaba diciendo que si me gustaba el anal a lo que le conteste que nunca lo había hecho pero si me dejaba se lo haría, aunque no quiso pues me dijo que era doloroso. Esa vez, y ya justo antes de correrme, me dijo que si me gustaría venirme en su boca, pero era tal la excitación del momento y el placer de dejarle mi semen en su vagina que no acepté. Seguimos moviéndonos pero como les digo, succionando sus tetas y dejándole unas marcas de recuerdo, hasta que eyaculé en ella.

Debo reconocer que tuvimos varias sesiones de sexo donde le hice de todo menos oral ni anal pues era medio babosa y nunca quería, todo esto precedido por sus insinuaciones ya que al salirse de ba&nti

lde;ar desde la escalera se quitaba la toalla estando totalmente desnuda o cuando iba de pasadita a dejar algo a su casa bajaba en bata abrazándome y quitándosela sin nada abajo, le gustaba andar sin bra y hacérmelo notar, etc una serie de situaciones de coquetería e insinuaciones. Ya que cuando estaba solito iba a verme y al estar sentados le gustaba que la provocara con palabras, meterle mano, tocar sus caderas y tetas, etc. En fin, era una loca pero siempre concluí que le hacia falta atención de su marido y más sexo, lo cual al menos unos días yo se lo di.

Espero sus comentarios damitas adictas al sexo y a la infidelidad

Autor: El Padrax enegmatico_401 ( arroba ) hotmail.com


Un relato erótico Anónimo publicado el 29/08/2005, con 38.385 lecturas hasta la fecha

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