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Mi cuñadito me rompió el culo

El seguía metiendo sus dedos en mi culito que empezaba a dilatarse, de pronto sacó su verga de mi cuquita y la puso en mi culo, le dije que suavecito, que nunca lo había hecho por ahí, que mi culito era virgen. Me dijo, que rico, porque así nos desv
Un relato erótico de Relatos publicado el 10/07/2009, con 26.166 lecturas hasta la fecha

El seguía metiendo sus dedos en mi culito que empezaba a dilatarse, de pronto sacó su verga de mi cuquita y la puso en mi culo, le dije que suavecito, que nunca lo había hecho por ahí, que mi culito era virgen. Me dijo, que rico, porque así nos desvirgábamos los dos, al tiempo, sentí cuando metió su glande en mi culito, creí que me lo rasgaba, insistí que me la meta, era demasiada mi hambre.

Hola buenos días, he leído cantidad de veces esta página y hasta ahora me atrevo a escribir una pequeña parte de mi vida que me ocurrió hace unas cuatro semanas.

Pero empecemos por el principio, mi nombre es Luisa y tengo 36 años, casada con un ingeniero civil de 39 años, en nuestro hogar hay dos hijos; y convivimos con un hermano de Jorge, mi esposo, de 18 años.

Vivimos en Colombia, Bogotá, al noreste, una casa amplia y muy bonita. Mi esposo por su trabajo sale muy temprano y regresa a altas horas de la noche, casi no me busca, y cuando yo lo busco me dice que está muy cansado, le insisto, el duerme siempre en interiores y tiene un buen aparato…

Me le arrimo y empiezo ha acariciarle el pecho bajo mi mano muy suavemente hasta llegar a su verga la cual siento muy dura, la cual cojo con la mano y empiezo ha pajear suavemente, beso sus pechos y bajo despacio hasta llegar a su capullo el cual siento gordo y dilatado el cual escasamente pongo en mis labios y no se demora ni tres segundos cuando se me derrama en la boca, me deja toda caliente y me toca acabar con mi mano masturbándome.

Mi cuñado Orlando es bastante juicioso, le gusta mucho el estudio y casi no sale de casa, se la pasa metido en el computador, un día le llevé jugo al cuarto de estudio y él se asustó mucho, me causó extrañeza porque tanto susto, dejé que pasara el tiempo y un buen día, en horas de la tarde, después de que reposara el almuerzo, me dijo que iba a estudiar en el computador, que por favor no lo molestara, le dije que tranquilo…

Como a las dos horas me acordé que mi cuñadito estaba estudiando y también se me vino a la cabeza el susto del otro día, con cuidado me asomé por la ventana que da al patio y cual fue mi sorpresa, El estaba concentrado en el monitor mirando fotos pornográficas, no tenía los pantalones ni los interiores y se acariciaba su verga que no estaba nada mal, bastante larga y gruesa. Me quedé mirándolo y empecé a sentir un cosquilleo por todo el cuerpo, en especial en mi cuquita, que sin querer empezó a mojarse mirándolo como se hacía la paja, terminé también acariciándome y en una pajeada terrible.

Dejé que pasara el tiempo pero no podía quitarme de la cabeza la linda verga de mi cuñadito y debido al descuido de mi esposo mis masturbadas se estaban convirtiendo en una obsesión con Orlando. Una tarde que sabía que Orlando estaba en el computador, me cambié de ropa y me puse una camiseta bastante atrevida, sin sujetador, y una tanguita que no me tapaba era nada, serví un refresco y se lo llevé, casi se cae de la silla cuando entré al cuarto…

Estaba de la cintura para abajo desnudo y con su verga bien parada, le escurría el liquido preseminal ya casi que terminaba, estaba a punto de derramarse. Le dije que tranquilo, que no se asustara, que para esto era normal, que más bien, si él quería, yo le podía ayudar para que dejara de hacerse tanto la paja, entre bobo y loco me preguntó que pasaría con su hermano, le dije que ese era nuestro secreto.

Sin más lo acomodé en la silla, Yo me arrodillé y tomo con mi mano aquella linda verga que se había caído, no se demoró nada cuando estaba otra vez bien erguida, bien parada, me la metí en la boca y me dijo, cuñada espere, es que nunca he estado con una mujer, lo miré y le pregunté si todavía era virgo y me dijo que si. No te preocupes, eso no importa que yo no te he de lastimar y te iniciaré muy bien en la vida sexual.

Me lo introduje nuevamente en la boca y con una mano le acariciaba sus huevos y con el dedo corazón le acariciaba el ano. No aguantó mucho, cuando sentí todo su semen en mi boca se lo seguí mamando y lo limpié con mi lengua, no había acabado cuando lo tenía otra vez bien parado y me dijo que quería meterlo en mi raja le dije que si, me acostó en el suelo boca arriba y colocó mis piernas en sus hombros, Yo estaba muy mojada y de un solo empujón me la metió toda, empezó un movimiento rítmico con fuerza, me colocó en cuatro patas y me dijo que hacía mucho tiempo que tenía ganas de cogerme, y que le gustaba que esa pose, era genial…

Me lo metía todo y sacaba y otra vez lo metía todo, con un dedo me empezó a acariciar el ano y metía el dedito suave, me preguntó si lo había hecho por ahí y le dije que no, que su hermano hacía mucho rato que no me hacía nada…

El seguía metiendo sus dedos en mi culito que empezaba a dilatarse, de pronto sacó su verga de mi cuquita y la puso en mi culo, le dije que suavecito, que nunca lo había hecho por ahí, que mi culito era virgen.

Me dijo, que rico, porque así nos desvirgábamos los dos, al tiempo, sentí cuando metió su glande en mi culito, creí que me lo rasgaba, que lo rompía en cuatro, sentía mucho dolor, pero insistí que me la meta, era demasiada mi hambre de tener dentro de mi cuerpo una buena verga…

Se quedó quieto y de una sola me lo mandó hasta el fondo, me dolió mucho pero después de un ratito me gustó el mete y saca.

Me lo empujó todo hasta el fondo y se quedó quieto haciendo fuerza, sentía sus huevitos pegarme, me dijo que se venía, apreté duro mi culo y sentí como me llenaba de leche, lo sacó de mi culo, se lo agarré y empecé a limpiarlo con mi lengua. Me dijo que cuando quisiera él estaría siempre en el cuarto de estudio en el computador. Y me daría por todos mis agujeros.

Esto me dejó muy caliente y mis visitas a “ver” su “computador” es cosa de todos los días, que lo pasamos genial, les puedo asegurar que mi cuñadito es muy dedicado y aprende con mucha rapidez…para mi beneplácito, y porqué no decirlo, para mis agujeritos que los esperan muy ansiosos, y que el cornudo de mi marido se las aguante…

Autora: Luisa


Un relato erótico de Relatos - relatos@marqueze.net publicado el 10/07/2009, con 26.166 lecturas hasta la fecha